Los problemas actuales de los montes de socios

Los montes de socios se enfrentan hoy a problemas de diversa índole derivados de la falta de un marco legal específico que los reconozca. Por un lado, la actualización de la propiedad -una vez que se ha roto el tracto sucesorio- es prácticamente imposible y pasa por un proceso complejo y largo. Catastralmente deberían aparecer como pro indivisos en manos de los herederos de los primitivos compradores, pero la actualización de la titularidad no se ha llevado a cabo. En otras ocasiones estos pro indivisos han sido divididos catastralmente según unos coeficientes de propiedad, probablemente derivados de antiguos repartos internos para el aprovechamiento de determinados recursos del monte.


La falta de saneamiento del estado de la propiedad deriva en enormes dificultades de gestión y aprovechamiento del monte.

 

Así las cosas, el estado de muchosde estos montes está muy lejos de lo que sería ideal. Hay casos cercanos al casi total abandono, con lo que eso supone de riesgo de plagas, incendios, etc. La situación es realmente preocupante. Existe una alta probabilidad de que estos espacios, estrechamente vinculados a la vida de los núcleos rurales, desaparezcan. Con ello se perderían también las oportunidades que podrían derivarse de su puesta en valor, especialmente en zonas marginales y de montaña donde no suele haber más vías de desarrollo que las relacionadas con los recursos silvopastorales.