Los Montes de Socios en la nueva Ley de Montes

Se va a revisar la Ley de Montes (Ley 43/2003 modificada posteriormente con la Ley 10/2006).

Aprovechando este contexto el "Grupo Nacional de Trabajo sobre Propiedad Forestal Colectiva" constituido al amparo del Proyecto Montes de Socios ha venido trabajando para redactar una propuesta normativa que diese solución a las principales necesidades de nuestros montes de socios y que pudiese ser incorporada en el texto revisado de la Ley.

En algo menos de dos páginas, se hacía preciso alcanzar un texto suficientemente preciso que revisase y solucionase las diferentes carencias de este tipo de montes y que a su vez gozase del consenso unánime del grupo de expertos y de las administraciones representadas . 

Pues bien, finalmente el trabajo ha tenido plasmación en una propuesta de Capítulo cuyo contenido quedó definitivamente cerrado en una reunión celebrada el pasado mes de mayo de 2013 en el Colegio de Ingenieros de Montes de Madrid.

Como podéis ver, y aun a pesar de las exigencias de concrección impuestas, se han abordado los aspectos más estratégicos:

  • La gestión de las comunidades ya existentes, organizadas jurídicamente de formas diversas, en ocasiones impropias;
  • Arbitrar un procedimiento de actualización de titulación;
  • Regularizar el elenco de Juntas Gestoras constituídas hasta la fecha.

Hemos aportado el texto a la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Ahora tan sólo queda esperar que pase las cribas oportunas y que finalmente sea incorporado en el texto definitivo de la Ley. Os adjuntamos la propuesta enviada:

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 CAPÍTULO. DE LOS MONTES DE SOCIOS.

 

Artículo primero. Definición.  A los efectos de esta ley, se entiende por monte de socios el patrimonio forestal de derecho privado, de carácter comunitario y en régimen de proindivisión, que constituye un  tipo de comunidad funcional que, por falta de identificación de todos los condueños o por otros motivos, no puede regirse íntegramente por las disposiciones del Código Civil.

El régimen jurídico peculiar de los montes de socios se podrá aplicar cualquiera  que sea la configuración jurídica formal que hayan podido adoptar hasta ahora los condueños para el ejercicio de sus facultades, y con independencia del destino agrícola o ganadero de la propiedad, o de la forma de su aprovechamiento.

 

Artículo segundo. Régimen jurídico y Junta Gestora.

1.         El régimen jurídico aplicable a los montes de socios es el establecido en este Capítulo y en las disposiciones que lo desarrollen, y subsidiariamente, el contenido en las normas del Código Civil para la comunidad de bienes.

2. Para la gestión del monte de socios, podrá constituirse una junta gestora, sin personalidad jurídica, que administrará los intereses de todos los copropietarios, siempre que existan más de diez copropietarios conocidos.

3. Para la constitución de la junta gestora a la que se refiere el apartado anterior, el órgano competente, a instancia de parte, convocará a todos los copropietarios, siendo suficiente el acuerdo de cuatro quintas partes de los copropietarios previamente reconocidos para que dicha constitución se considere válida, dándose por aquel publicidad a dicho proceso. Se levantará acta de la constitución de la Junta Gestora en la que figure la identificación del monte o montes afectados, la designación al menos presidente y secretario, y las normas de funcionamiento interno, entre las que necesariamente deberá aparecer el criterio de incorporación de nuevos miembros.

 Constituida la Junta Gestora, y previa identificación fiscal, sea cual fuere el número de copropietarios conocidos y las cuotas vacantes, el órgano competente inscribirá de oficio con carácter declarativo y a efectos de publicidad, en registro administrativo creado por cada comunidad autónoma, la composición inicial de la junta gestora, las normas de funcionamiento aprobadas, y las características de identificación del monte o montes afectados. Las comunidades autónomas deberán mantener informada a la Administración General del Estado sobre dicho registro y sus variaciones.

4. La junta gestora tendrá capacidad para la administración ordinaria y extraordinaria, mejora, gestión y disfrute del monte y de todos sus productos, y para  la enajenación de toda clase de aprovechamientos forestales, energéticos y mineros, así como para cualquier otro acto para el que el estén habilitados los propietarios de montes de conformidad con la legislación forestal, pudiendo ostentar legitimación procesal en la defensa del monte, e instar procedimientos de actualización de titulación. Todo ello, salvaguardando los derechos de la totalidad de los copropietarios.

La Junta Gestora podrá asignar aprovechamientos individuales del monte mediante la distribución de lotes o suertes, siempre que tengan carácter temporal y estén destinados a usos agrícolas, ganaderos, o forestales.

La Junta Gestora también podrá asignar aprovechamientos vecinales, así como reconocer los existentes, siempre con carácter temporal.

La Junta Gestora adoptará sus acuerdos por mayoría de los intereses representados por sus partícipes, salvo que en sus normas se prevea otra mayoría para la adopción de acuerdos. La representación de la Junta Gestora corresponde a su Presidente, sin perjuicio de lo que dispongan sus normas de funcionamiento interno.

Los beneficios que se generen correspondientes a las partes de la propiedad no esclarecidas deberán invertirse en la mejora del monte o en obras o servicios de interés local. En tanto la totalidad de las cuotas no se encuentre esclarecida, deberá invertirse también en dicha mejora, obras o servicios, al menos el 15 por ciento del beneficio total correspondiente a las partes esclarecidas.

 

Artículo tercero. Especialidades.

El régimen jurídico aplicable a los montes de socios, conforme a lo dispuesto en el artículo primero, presenta las siguientes especialidades:

1. Indivisibilidad. En  los montes de socios no se podrá ejercer la acción de división de la cosa común por la voluntad individual de cualquiera de sus condueños, salvo que quede esclarecida la totalidad del dominio a favor de personas vivas, o en los términos permitidos por la legislación de desarrollo.

Siendo posible el ejercicio de la acción de división de la cosa común, si el monte fuere esencialmente indivisible en los términos del artículo 404 del Código Civil, el copropietario que tuviere intención de ejercitarla deberá comunicarlo previamente y en alguna forma admitida en Derecho que deje constancia fidedigna, al resto de todos los condueños, o a la Junta Gestora caso de haberse constituido, a fin de que los condueños puedan ejercitar un derecho de adquisición preferente previo, por el valor de mercado de dicha cuota.

Los copropietarios ejercientes de este derecho lo harán efectivo mediante notificación fehaciente dirigida al solicitante de la acción de división en un plazo máximo de tres meses contados desde la fecha en que tuvo conocimiento de la intención de dividir o de la declaración judicial de indivisibilidad. Si son varios los copropietarios concurrentes interesados en adquirir, se distribuirá la participación indivisa entre todos ellos a prorrata de su participación en la copropiedad.

2. Derechos de adquisición preferente. El derecho de retracto legal entre condueños no será aplicable en la transmisión inter-vivos otorgada en favor del cónyuge o parientes por consanguinidad dentro del tercer grado del condómino o sociedades unipersonales del mismo.

3. Procedimientos de actualización de titulación.  Si el monte de socios presentare deficiencias o interrupciones de titulación, se podrá promover expediente de actualización de titulación, además de por los procedimientos ordinarios, a través de acta de notoriedad específica.

4. Montes en estado de abandono.Si la titularidad de un monte que fue de socios se presume vacante, se aplicará la legislación sobre Patrimonio de las Administraciones Públicas. Si la vacancia no es total pero es de tal grado que imposibilita la constitución de la Junta Gestora, se podrá incoar la expropiación forzosa de la totalidad del monte por ser de causa de utilidad pública.

 

Artículo cuarto. Régimen fiscal. Sin perjuicio de las demás especialidades que pudieran establecerse por vía legal o reglamentaria, los montes de socios tributan por el Impuesto de Sociedades, siendo su régimen fiscal el que se aplica a los Montes Vecinales en Mano Común. La constitución de Juntas Gestoras está exenta del Impuesto sobre Operaciones Societarias. Las transmisiones de cuotas indivisas gozarán de las bonificaciones establecidas por la legislación de modernización de explotaciones agrarias.

 

Artículo quinto. Ley especial. El Gobierno remitirá a las Cortes, en el plazo de dos años contados desde la entrada en vigor de esta Ley, un Proyecto de Ley de Montes de Socios. 

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